domingo, 18 de enero de 2009

No se lo merecen

A veces pasan cosas en la vida en que te preguntas por qué, una y otra vez. Y mira que yo pienso que siempre hay una razón para todo, pero las injusticias me revientan. Refranes como "donde las dan, las toman", "cada uno tiene lo que se merece", etc, etc, no siempre dan en el clavo.

No es justo que la madre de mi amiga P. se muriera de cáncer, porque era una mujer buena que luchó hasta el final.

No es justo que a mis padres se le nieguen ayudas económicas y les pongan multas injustas porque son las personas más honradas y trabajadoras que conozco.

No es justo que ella no encuentre el amor, porque es lista, guapa, buena persona y está deseando cuidar y que la cuiden.

No es justo que mi querida "agüela" muriera tan pronto, porque un mes antes de que nos dejara seguía levantándose al alba, trabajando durante todo el día, recibiendo a sus visitas por las tardes y estaba llena de vida.

No es justo que ella siempre esté enferma, porque es joven, trabajadora, independiente y tiene ganas de comerse el mundo.

No es justo que él vaya a quedarse de nuevo sin trabajo porque siempre se ha currado todo, te anima siempre a seguir adelante y se alegra honestamente de tus triunfos.

Tampoco mi vida es justa, pero no sé si quejarme mucho equivaldría también a una injusticia, por eso no voy a exponer mis miserias. Me encantaría tener una varita mágica para darle la vuelta al mundo. Poner cada cual en su lugar y las cosas en su sitio. No tengo un título de juez ni soy Dios, pero sé que hay gente que no se merece estar como están, y... yo creo que, en muchos aspectos, tampoco me lo merezco.

"Al más ruín puerco, la mejor bellota"

(Refrán español)

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